por Delia Urretavizcya (Vasca)
¡CUAN JÓVENES ERAMOS! ¡Que sensación de libertad! Volabamos por esas rutas, casi no transitadas en esa época.En mi memoria, ese lugar privilegiado, donde imágenes, aromas y sonidos, quedan en el lugar intransferible de hermosos recuerdos.
Los dos Docentes con largas vacaciones y escasas entradas,y era una forma de recorrer el país. Disfrutábamos a pleno. Caminos, rutas en larguísimas rectas, por momentos sombreadas de espesos montes.Otras onduladas,donde nos sorprendía el cambio de paisaje, en cada subida bajada.El recuerdo de los aromas persiste, montes de eucaliptos,largas extensiones donde los
Azahares de naranjos y limoneros,embalsamaban el aire. A Córdoba la recuerdo por el perfume de menta, peperina y otras hierbas aromáticas, muy intensas.
Visualmente , recuerdos sierras engalanadas, con pintas amarillas intensas, de las retamas, en ramilletes,las iluminaban.Recorrer pequeños pueblos, iguales, con su plaza, capilla, escuela y un puñado de casitas bajas con jardines, se repetían, eran imágenes, de paz,en nuestro alocado correr. A veces eramos un grupo, de tres motos, amigos docentes que nos uníamos.
Tomábamos atajos que no conducían a nada.Hemos encontrado, capillitas abandonadas,o viejas casonas a punto de derrumbe. No se usaba casco, solo gorras, y el viento sonaba a melodía, invitándonos a cantar a grito pelado,sin ton , ni son.Los mapas, solo nos guiaban para el descanso, aseo, y alimentarnos. Pero a veces comprábamos en las quintas, provisiones, verduras, y luego cocinábamos bajo el techo estrellado.Recuerdo nuestros coros, cantando vidalas, y también sabíamos de memoria zarzuelas, nos gustaba el diálogo cantado, hasta que estallábamos en risas
Nos adentrábamos en espesos montes,descubríamos nidos de pájaros desconocidos,y nos sorprendían arroyuelos inimaginados. Es tan bello este país. Recuerdo un atardecer, espléndido, en el silencio ambiental, nos sentamos en la baranda de un puentecito, a observar un inmenso trigal, iluminado, de mil tonos de ocres,y amarillos, las mieces meciéndose, inclinándose,a la dirección del viento. Mirábamos extasiados,hasta que el sol, fue escondiéndose en el horizonte.
Pasábamos por maizales erguidos fuertes,y extensiones inmensas de orgullosos girasoles,reverenciando al sol, Todo visto y absorbido, en velocidad.El campo tiene toda la gama de color , el delirio de cualquier pintor.
Así pasaron varias vacaciones juveniles, volviendo de un recorrido por algunas playas,quise apartarme del grupo. Cuando volvíamos solos,entramos a un monte de enmarañados árboles,encontramos un arroyuelo, nuestra delicia…. Descansamos con los pies en la fresca corriente, y escuchando los múltiples sonidos, de seres invisibles.Momento.sublime¡¡¡¡ y pensé es el ideal ….RUBEN comenzé , creo que nuestro vagabundeo termina aquí¡¡¡¡ me miró extrañado, fijando sus ojos azules, ..que aunque miopes eran hermosos¡¡¡¡¡Que te pasa??..preguntó preocupado….. ¡¡¡nada grave!!! Solamente que estoy embarazada.Quedó inmóvil, la noticia tardó en hacer campo en su mente. Luego un grito de alegría y un bailoteo en el arroyuelo
¿¿Es cierto?? ¡¡Es cierto!!, gritaba… lo afirmé riendo….
Así terminó nuestro vagabundeo juvenil,al tiempo vendimos la moto, y compramos un auto y nos convertimos en respetables padres.
Pero todos los recorridos, las imágenes, aromas, están ahí para alegrar mis recuerdos.
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