miércoles, 23 de mayo de 2012

Una foto


Por Virginia Amado.


A veces se puede desafiar a la naturaleza....
Y no se trata de detener los vientos, ni de poner freno al mar.
Tampoco de cambiar el curso de los ríos o de intervenir en el clima del planeta... Ni siquiera de hacer que la piel no envejezca, y de a poco se vaya convirtiendo en ese suave pergamino de las manitos ancianas.
Quizás no se pueda lograr impedir maremotos, terremotos, furia de volcanes, oscuras cenizas....Ni interferir recurso ante la lluvia u oponerse a la inmaculada blancura de un glaciar o impedir el soplar de los vientos.
Tal vez tampoco se pueda evitar que las montañas permanezcan estáticas en su lugar y sea  imposible traernos el Aconcagua para admirar desde la ventana de la habitación.O ni se nos ocurriría pensar en que inmensos bloques de hielo nunca se rompieran.O que los niños no cumplieran las etapas de desarrollo.Y fueran niños por fuera para siempre como algunos lo son eternamente por dentro.
Ni por asomo podríamos traer el Mar Muerto a Buenos Aires ni correr los Alpes a  Groenlandia.
Jamás pasaría por nuestra cabeza retar a duelo a la ley de gravedad, o combatir los huracanes.Tampoco competir con el brillo del sol o el blancor de una luna llena.Nunca discutiríamos la caída de las hojas de otoño,una flor en primavera, las narices coloradas del invierno o el ardor de los estíos.
Jamás intentaríamos invertirla sucesión de  las noches y los días....O interrumpir los movimientos de rotación y traslación de la Tierra , ni cuestionar cañones y cañadones ni el vuelo de las arenas del desierto, ni los salares ni las capas subterráneas, restos de antiguos continentes.
Ni que un pájaro en condiciones naturales vuele, ni un pez nade o los leones rujan.
No podríamos negar los átomos, la moleculas y la ionosfera.
Nunca osaríamos negar la existencia de un sistema planetario, ni podríamos tapar el sol con nuestro dedo.Nada de eso sería posible.La naturaleza es sabia y es maestra.
Lo que sí se puede es armar alguna metamorfosis trivial en pos de un cambio.Cotidianeidad y moda.En pos del glamour, de la cosmética... Artificio, trampa o ardid para burlarla sólo por un tiempo....
Y a eso apelé un día como el que me sonrío en la foto:con ayuda de la tecnología y la complicidad de una entendida.
Con paciencia, cepillo, secador y planchita, una montaña de rulos pueden convertirse en cabellera lisa.Eso sí....no asegura permanecia....ni puede resistir a una natural humedad del ambiente.
 Tan solo hasta que el próximo lavado vuelva a decir:-Aquí no ha pasado nada!



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