por Virginia Amado
(En la voz de Francisco )
A veces pienso que mi abuela está un poquito loca.
Ella dice que está así por mí y yo creo todo lo que ella me cuenta.
Sobre todo cuando dice que me ama mucho y fuerte.
Nosotros somos muy charlatanes, yo como ella o ella como yo, entonces hablamos mucho.
Un día me habló de raíces y de alas mientras caminábamos entre árboles y pájaros.
Dijo que nació en un lugar donde también era chiquito mi papá.Unaciudad llamada Chivilcoy que es tranquila y pintoresca.
Ella es maestra de niños pequeños.Maestra jardinera como ni señorita Karina de Sala Naranja.Creo que por eso son buenas las dos y saben tantos cuentos y canciones. Y decir palabras lindas cuando estamos un poco enojados.
Ahora, estamos teniendo más tiempo para los dos, para compartir muchas cosas:parece que se jubiló y va a unas escuelas que le encantan.Se llaman Talleres donde juegan con palabras.
Igual ella me aclaró que siempre, siempre será maestra.Que le gusta tanto como ser mamá de Esteban, mi papá y de Eze, mi tío, padre de mi primita Manuela que es una bebé cachetona y regordeta de piel de marfil que hace risas y pucheros que me dan risa.
La abuela Ma me lleva a jugar a la plaza.Allí mientras nos reímos, nos pegoteamos con una espuma rosa de caramelo, hacemos picnic de yogourt,nos sacamos fotos uno al otro, andamos en el cuatri y descubrimos juntos tantas cosas, a veces veo que los ojos se le ponen mojados.
-¿Qué te pasa abuela?
Entonces me da un abrazo y tantos besos contándome de otra plaza, la España de su barrio, cuando era nena y ni se imaginaba que un día jugaría conmigo en esta plaza.
De su escuelita Normal, donde fue profesor un señor llamado Julio Cortázar.
Ella es maestra de niños pequeños.Maestra jardinera como ni señorita Karina de Sala Naranja.Creo que por eso son buenas las dos y saben tantos cuentos y canciones. Y decir palabras lindas cuando estamos un poco enojados.
Ahora, estamos teniendo más tiempo para los dos, para compartir muchas cosas:parece que se jubiló y va a unas escuelas que le encantan.Se llaman Talleres donde juegan con palabras.
Igual ella me aclaró que siempre, siempre será maestra.Que le gusta tanto como ser mamá de Esteban, mi papá y de Eze, mi tío, padre de mi primita Manuela que es una bebé cachetona y regordeta de piel de marfil que hace risas y pucheros que me dan risa.
La abuela Ma me lleva a jugar a la plaza.Allí mientras nos reímos, nos pegoteamos con una espuma rosa de caramelo, hacemos picnic de yogourt,nos sacamos fotos uno al otro, andamos en el cuatri y descubrimos juntos tantas cosas, a veces veo que los ojos se le ponen mojados.
-¿Qué te pasa abuela?
Entonces me da un abrazo y tantos besos contándome de otra plaza, la España de su barrio, cuando era nena y ni se imaginaba que un día jugaría conmigo en esta plaza.
De su escuelita Normal, donde fue profesor un señor llamado Julio Cortázar.
Otras veces me habla de abuelitos que ella también tuvo, de hermana, tías, primas, amigas...¡Cuánta gente estuvo cerca de Ma mientras se estaba haciendo grande!
Y otros días hablamos de papá y todo lo que sabe y del tío Eze con su agilidad para la Educación Física y los deportes.
Observamos colores:a mí me gusta el verde:es mi preferido.Y a ella el violeta.
Si los juntamos, como dice, formamos unas campanillas .Y eso me encanta para dibujar.
¿Saben que me dijo también en tanta charla? Que como nació en septiembre de primavera, su corazón puede florecer.
No lo entiendo bien.Pero ella me explica todo: con cada nuevo nieto, su árbol da ramas frescas.
Como las que cobijan a los pajaritos que miramos volar.
Retoños, retoños.....
Jugando y riendo, queriéndonos tanto, hacemos un canto con rima, caminando contentos de la mano.
Retoños de otoño
con moño, con moño.
Francisco y Manuela
de abuela, de abuela....
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