por María Magdalena Lacentre
Con la libertad a cuesta sólo bastó levar el ancla,
Y desafiando mares y tempestades fui a tu encuentro.
La estrella de tu amor fue mi guía hacia el levante
Y la que iluminó mis noches de zozobra,
al llegar no encontré la tierra prometida.
El tiempo y la distancia la arrasaron,
Y entonces comprendí que tú ya no me querías,
Y el hombre agigantado en mis sueños
me despertó con la desdicha del olvido .
No hay comentarios:
Publicar un comentario