Aquí encontrarán vivencias, recuerdos y pasajes de la vida de un grupo de personas que, gustosas de las letras, juegan entre realidad y ficción
lunes, 24 de septiembre de 2012
por María Magdalena Lacentre
No sé qué me pasa, me faltan palabras para contarle al mundo lo que por vos siento
Y cuando te veo, algo me estremece y el corazón late con más fuerza,
Sólo me basta tu mirada, tu sonrisa fresca y el roce tu mano para sentirme plena
Llegaste en el otoño de mi vida, convirtiéndolo en una hermosa primavera,
al ser parte de mis días, lograste que florezca mi juventud perdida
Y de pronto, con una extraña magia, renacieron en mí las esperanzas.
No quisiera que nada dañara tu camino y mi vida yo daría para que fueras feliz
ser mago, príncipe, hada o pirata, soy capaz de todo, para verte reír
Cuando me llamas ABUELA, tu vos suena en mis oídos como un coro celestial
Y entonces me convierto en un ser vulnerable, al que tus deseos pueden moldear
El cielo te daría, si tú me lo pidieras, a tu lado no existen ni amarguras ni penas,
porque sos el hijo de mi hijo, la vida de mi vida, el nieto ansiado que esperé por años
Septiembre, 2012.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario