jueves, 1 de noviembre de 2012

Ruidos amigos


por Nezca

Ruido constante, uniforme y seco
marca nuestros días minuto a minuto
me aturde el ¡taca! ¡taca! ¡taca! de la vieja Usina
es más, se convierte en música suave... ¡Vida!
Cuando el compás cesa, todo se detiene...
se siente el silencia en nuestro oídos, silencio que duele
la oscuridad nos cubre, temido manto negro.
De pronto, cual apuradas luciérnagas
linternas que suben y bajan buscando el problema.
El ruido comienza ¡taca! ¡taca! ¡taca!
¡De nuevo estoy viva!
Y en un rinconcito de la casa paterna
hay ojos que brillan, en rostros sonrientes
¡La vida se queda!

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