Me sentí extraña de repente esa mañana de agosto.
Todo lo que añoraba se me vino encima.
Empecé a tener hambre. Pero no podía comer. En la cabeza sentía un zumbido suave, por momentos aturdidor, después bello como una música recién compuesta. La mano derecha me llevaba a buscar dulces y la izquierda se inclinaba por lo salado. El pecho me latía con una emoción desconcertante. Preparé café y lo cambié por leche fría.
Él se había ido de casa a una jornada de trabajo solidario al Chaco con otros compañeros. No tenía a quien contarle lo que estaba experimentando.
De repente, sentí que los tobillos estaban tirantes y que las piernas me pesaban más que de costumbre. Mi piel estaba con otra humedad y mi mirada tenía otros brillos. Me estaba peinando y el pelo caía con ritmo y gracia, volviéndolo ordenado.
Fui a la pieza para buscar la ropa. Daba vueltas que estaban demorando la salida para llegar a horario al trabajo. Pero pensé, mejor relajarse un poco.
Me puse el pantalón del uniforme y no llegaba a cerrar el botón. Hice fuerza.
Era como si mis huesos se estuvieran abriendo y todo quedaba naturalmente incómodo.
De repente, me sorprendí con las manos en el vientre. Me dedique a sentir y acariciar. Supe entonces que lo que habíamos buscado tanto, había llegado.
No hubiera necesitado pruebas de otro tipo. El cuerpo empezó a cambiar rápidamente, todo se transformó para protegerte.
Cuando llegó tu padre, recibió con alegría la noticia. Igual fuimos por resultados de laboratorio.
Ni falta hacían.
Tu pequeño corazón produjo una metamorfosis en mi delgado cuerpo. Y creció, creció hasta que llegó el día.
Esa transformación no es otra cosa que tu vida, que cambio la vida de nosotros desde ese instante y para siempre.
La idea de pensarte creciendo nueve meses adentro de este cuerpo, hace hasta hoy que reflexione acerca de lo cotidiano, que no deja de ser milagroso, impresionantemente mágico, deslumbrante. No hay nada que pueda impactar más que el secreto de la vida.
Ese poder luminoso, nunca podrá superar, ni siquiera a la oscura muerte.
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