miércoles, 14 de mayo de 2014

La necesidad de contar

por Stella Maris Gioia

Era el 6 de enero, todos los niños salieron a la vereda, con sus juguetes y todo lo que los reyes les habían traído.
Estaba Mariana y Ángela, dos niñas amigas que jugaban juntas. A Mariana le trajeron un juego de té, a Ángela una muñeca grande que caminaba y su cabello era largo con rulos, ambas exponían sus regalos y alegremente tomaban el té.
Pero Ángela se acerca al cordón de la vereda, porque una tacita se fue rodando hasta ese lugar. Por supuesto no dejo su muñeca. Algo inesperado le ocurrió su muñeca cayo al barro y una bicicleta que pasaba la piso.
La niña en su llanto no podía hablar, pues su muñeca no estaba más, ya no lucia como antes, su cabello sucio y su carita aplastada, no era resplandeciente como antes.
Se fue a su casa, y quiso contarle a su mamá, ella estaba ocupada con sus quehaceres, corre a su papá y estaba atosigado con el teléfono y sus negocios. Va a su hermano y estaba abrumado con sus lecciones.
En definitiva Ángela quería contar su dolor y no pudo encontrar nadie en la casa que escuchara que su muñeca ya no existía, y en las condiciones que quedo era imposible repararla.
Ángela lloro amargamente hasta que su mascota Boby, el perrito que dormía a los pies de la cama, se apoyó en su falda y  escucho lo que ella quería contar que su muñeca no la tenía más, se abrazó al animal y hayo el consuelo que esperaba.

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