miércoles, 14 de mayo de 2014

Engaño

por Mary Smukler 

Doña Rosa estaba muy preocupada. Su única hija, Rosita, había pasado de “la edad de merecer” a la de “para vestir santos”. En el campo (donde vivían) no tenía posibilidades.  En el pueblo, todos la conocían y coincidían en que era la muchacha más tonta y fea de la zona, en décadas. Así que, juntando coraje, Doña Rosa primero consiguió que un fotógrafo,  con ayuda de un photoshop, sacando donde sobraba y poniendo donde faltaba, le hiciera a su
 hija un retrato más o menos pasable.        
 Escribió entonces a Buenos Aires, a una agencia matrimonial, y mandó la foto, agregando que “la nena” era linda, cocinaba como un chef, cantaba como un ruiseñor, y era la única heredera de las 500Ha (sembraditas de soja) de los padres, amén de las 300Ha que dejó el tío-padrino recientemente fallecido, y que era soltero.
Y apareció un candidato. Le escribieron que era uruguayo, de buena posición, bastante buen
 mozo, y que viajaría a conocer a Rosita. La alegría de doña Rosa fue enorme. Aleccionó a su hija, trató de hermosearla (sin éxito), cocinó los mejores manjares y ¡lo atraparon!!!-           
 Apuraron la boda (no fuera que se arrepintiera), pero antes, el novio le dijo al suegro que necesitaba un auto (pues se lo habían robado en Buenos Aires), un buen reloj (que también le robaron) y, como el seguro no le había pagado y sus propiedades estaban en el Uruguay, hasta que las liquidara.... en fin, no tenía ni para luna de miel, ni siquiera para un traje nuevo. Le dieron todo lo que pedía y más (para colmo la nena estaba enamorada)... y se
 casaron.
 Al poco tiempo, el flamante marido descubrió:1º) Que el campo del suegro estaba hipotecado. 2º) Que el que quedó del buen tío estaba en juicio porque apareció una hija natural.3º) Y que ya estaba harto de la Rosita , que no sabía ni freír un huevo, y que
 cantaba todo el día, pero no como un ruiseñor, sino como una lechuza.-           
 Y se mandó a mudar. Doña Rosa, desesperada, empezó a averiguar, contrató un detective, y se descubrió: 1º) Que el yerno no era uruguayo, sino más argentino que el dulce de
 leche.-2º) Que el sinvergüenza se casó con identidad y documento falsos, y por
 lo tanto el casamiento no era válido. 3º) Que en el auto que le regaló el suegro, se fugó con la hija natural del buen tío (que resultó ser una modelo), y como había ganado el litigio, era la
heredera.
A doña Rosa le duró tres horas el desmayo.

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