por Nezka
Lejos en tiempo y
distancia. Estrenaba mis once años e ingresaba a 5° grado.
Primer día de clase, ya
en el salón, esperábamos que la maestra nos ubique. Nos mirábamos
como buscando una cara nueva. De pronto la ví, confundida, como
queriendo desaparecer. ¿Quién era? “La nueva” venía de Chile.
La docente la presentó y desde ese momento fue mi mejor amiga,
jugábamos y estudiábamos juntas. No recuerdo si ella venía a casa
pero yo pasaba todo el día en la de ella.
Nuestra amistar duró
dos años ya que viajaron y se radicaron en Buenos Aires.
La vida continuó, pasó
el tiempo, muchísimo, nunca supe nada de ella.
Hace cinco años estaba
en Capital en la casa de mi hija. De pronto vino su recuerdo a mi
memoria. A lo mejor, pensé, sigue viviendo en Buenos Aires y sin
dudarlo comencé a buscar en la guía telefónica. No sería difícil
encontrarla porque su nombre no era común: Milenka Zec. Y si, la
encontré. Con enorme emoción marqué su número, mientras esperaba,
imaginaba nuestra conversación; de pronto una voz de mujer me volvió
a la realidad, era ella, me dí a conocer y esperé con ansias su
alegría, pero…. no fue así. Sus palabas no tenían ningún matiz
cuando me contestó “no, no te recuerdo, dame otra pista” Yo
sabía que así sería muy fácil y le dije: soy la hija de Sánchez
de la usina. Entonces sí, me reconoció, pero ya mi ilusión estaba
rota. Me invitó a su departamento al que fui al día siguiente, por
insistencia de mi hija.
Vivía en
pleno centro. Apenas llegué el encargado me dijo: Señora Nezka, la
señora Milenka la espera. Subí al ascensor, en la puerta del
departamento me estaba esperando, nos saludamos con un abrazo, me
invitó a pasar, atravesamos un pasillo que nos conducía a una gran
sala. ¡Qué nervios tenía! A mi derecha vi a una señora que me
observaba, la saludé pero no me respondió, volví a mirarla y qué
vergüenza, era yo, reflejada en una pared espejada. Los nervios lo
pueden todo.
Conversamos y recordamos
aventuras, anécdotas. Fue lindo pero algo muy hermoso que vivimos se
esfumó con el tiempo, o quizás esa amistad solo existió para mí.
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