martes, 12 de junio de 2012

NACIMIENTO


Llegó el día!!! La niña, muy chiquita, con su primer llanto expresó: acá estoy!
Los papis estaban tan felices disfrutando de la pequeña que, hasta cuatro horas después, no participaron al resto de la familia de tan grato acontecimiento. 
Hacia dos años que compartían sus vidas. Desde el principio las cosas estaban claras entre ellos, sabían que era difícil que tuvieran hijos, ella había sufrido un accidente que hacia dificultoso retener un embarazo.
Tres veces lloraron abrazados la perdida de la ilusión, pero siguieron probando hasta que la beba pudo ser abrazada por ellos.
La llegada al hogar fue otro momento emocionante, era la primera vez que no volvían con las manos vacías;… hasta el perro estaba encantado con la nueva integrante.
Tuvieron que soportar a quienes pronosticaban los problemas que iban a tener con una criatura ocho Mesina y a aprender a reconocer sus llantos: hambre, dolor de panza o aburrimiento. 
La primera semana fue un caos: cuando tenían preparada la mamadera la nena dormía, de golpe, la calma se rompía con el llanto estridente reclamando la comida.
Al tercer día, mientras la madre preparaba la mamadera la niña se calló, ella se asomo a la pieza y vio al padre cantándole el arrorró mientras la acunaba entre sus brazos.
Siempre les quedo la duda si la beba se había callado sintiendo el amor de su padre o asombrada por lo desentonado de su canto.
…………………………………………………………………………………..
Ese arrorró siguió acompañando a esta hija, a los otros niños de la pareja y algunos de sus nietos tuvieron la suerte que se los tarareara.

No hay comentarios:

Publicar un comentario