martes, 2 de septiembre de 2014

Heroína

Las personas no son insignificantes, su procedencia puede ser humilde, sin dejar de ser inteligentes, talentosas y tener aptitudes positivas frente a la vida que les permite ser triunfadores...

Llegó solita a la gran ciudad, con sueños, esperanzas, su pecho henchido de ilusiones. No le resultó fácil su permanencia, pero no dejó que el fantasma del fracaso hiciera mella en sus convicciones; luchó, y con sus años muy jóvenes puso todo su ardor, en pos de su meta.
Fue muy amada por muchos y no tanto por otros, siguió su lucha, pasó a ser casi una desconocida que incurrió no en pocas actuaciones en la pantalla del cine nacional, sin mucho éxito, no por eso desmayó. Demostró con fervor sus ideales y llegó al corazón de su pueblo, entregando su vida para cumplir su misión.
Fue esposa de un presidente argentino.
Evita se llamó.

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